Estofado de Ternera en Slow Cooker: El secreto para un guiso tradicional con carne que se deshace sola
No hay nada como el aroma de un buen guiso tradicional inundando la casa, y esta semana habéis dejado claro en las encuestas que os apetece cuchareo del bueno. Como el estofado de ternera se ha alzado con la victoria, hoy os traigo mi versión adaptada para Slow Cooker (olla de cocción lenta). Es el método definitivo para que la carne quede tan extremadamente tierna que se deshaga con el tenedor, con una salsita concentrada espectacular y sin tener que vigilar el fuego. ¡Sacad vuestra olla lenta que empezamos!
Ingredientes (4 personas)
600 g de carne de ternera para guisar (aguja o morcillo), en tacos.
2 patatas medianas y 2 zanahorias.
1 cebolla grande y 2 dientes de ajo.
100 g de guisantes (pueden ser congelados).
100 ml de vino tinto o blanco de cocina.
1 cucharada de tomate triturado o concentrado.
Caldo de carne o agua (solo hasta cubrir ligeramente los ingredientes principales).
1 hoja de laurel, sal, pimienta negra y una pizca de tomillo.
Aceite de oliva virgen extra.
Elaboración
Sellar la carne: Salpimenta los tacos de ternera. En una cazuela amplia con un buen chorro de aceite de oliva, dora la carne a fuego fuerte por todos los lados para sellar los jugos. Retira y reserva.
El sofrito: En el mismo aceite, baja el fuego y añade la cebolla y los ajos bien picaditos. Cocina a fuego lento hasta que la cebolla esté transparente y pochada (unos 8 minutos). Añade la cucharada de tomate y remueve.
El toque de vino: Devuelve la carne a la cazuela, sube el fuego y vierte el vino. Deja que evapore el alcohol durante 2 o 3 minutos, rascando bien el fondo con una cuchara de madera para recuperar todos los jugos caramelizados.
A la olla lenta: Pasamos todo el contenido de la cazuela (la carne con su sofrito y jugos) a la cubeta de nuestra olla lenta. Añadimos las zanahorias cortadas en rodajas, la hoja de laurel, el tomillo, los guisantes y las patatas "chascadas" (rompiendo el final al cortar para que suelten el almidón y nos ayuden a trabar la salsa). Cubrimos ligeramente con el caldo o agua.
Programación: Tapamos y programamos 6 horas en temperatura BAJA (Low).
El truco de Bego: Al terminar el tiempo, pinchamos la carne. Si según el corte que hayáis usado aún la notáis un pelín entera, no os preocupéis: programamos 1 hora más en BAJA y os quedará perfecta y melosa.
Frittata Express de Calabacín y Champiñones: La cena saludable y al horno que triunfa siempre
¡Vaya éxito ha tenido esta receta en nuestras encuestas de la semana! Con un 90% de vuestros votos, la Frittata de calabacín y champiñones se corona como el plato más deseado. Y no me extraña: es la cena perfecta cuando queremos comer algo ligero, nutritivo y, sobre todo, que no nos obligue a estar pegadas al fogón. Se prepara en un momento, el horno hace casi todo el trabajo y el resultado es jugoso, sabroso y apto para toda la familia. ¡Vamos a por ella!
Ingredientes
6 huevos grandes.
1 calabacín mediano.
200 g de champiñones laminados frescos.
1 cebolla tierna.
50 g de queso rallado (mozzarella o emmental para fundir).
Sal, pimienta, orégano y aceite de oliva virgen extra.
Elaboración
Preparación de verduras: Corta el calabacín en medias lunas finas y pica la cebollita. En una sartén con un chorrito de aceite, saltea la cebolla, el calabacín y los champiñones hasta que pierdan el agua y empiecen a dorarse (unos 8-10 minutos). Salpimenta al gusto.
El batido: Mientras tanto, bate los 6 huevos en un bol grande con una pizca de sal, pimienta y el orégano.
Mezcla: Añade las verduras salteadas al bol con los huevos y suma la mitad del queso rallado. Remueve bien.
Al horno: Vierte la mezcla en un molde apto para horno (circular de silicona o cristal previamente engrasado). Esparce el resto del queso por encima.
Cocción: Hornea a 180°C (calor arriba y abajo) durante unos 15-20 minutos, o hasta que veas que el huevo ha cuajado y la parte superior esté doradita y apetecible. Déjala templar un par de minutos antes de desmoldar.
Fajitas de Pollo Integrales: Una cena rápida, ligera y llena de sabor mexicano
Ya sabéis cómo nos gusta en casa viajar con el paladar sin complicarnos la vida en la cocina ni manchar más de la cuenta. Hoy os traigo la receta que habéis coronado como ganadora absoluta en las encuestas de esta semana: unas fajitas de pollo integrales súper jugosas, especiadas en su punto justo y perfectas para dejar las encimeras limpias en un abrir y cerrar de ojos. Ideales tanto para una cena divertida como para dejar los tuppers de la semana listos. ¡Vamos a encender los fogones!
Ingredientes (4 personas)
500 g de pechuga de pollo cortada en tiras finas.
1 pimiento rojo grande y 1 pimiento verde.
1 cebolla morada grande.
8 tortillas de trigo integrales.
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
Especias al gusto: 1 cucharadita de comino molido, 1 cucharadita de pimentón dulce, ajo en polvo, sal y pimienta negra.
Opcional: Guacamole casero y unas gotas de lima.
Elaboración
Marinado exprés: En un bol, mezcla las tiras de pollo con el aceite de oliva y todas las especias (comino, pimentón, ajo, sal y pimienta). Remueve bien y déjalo reposar 10 minutos mientras cortas las verduras.
El salteado: Corta los pimientos y la cebolla morada en juliana (tiras finas). Calienta una sartén amplia a fuego fuerte. Añade las verduras y saltéalas durante unos 5-7 minutos. Nos interesan "al dente", que queden crujientes y con color vivo. Retira y reserva.
El pollo al punto: En la misma sartén, añade el pollo marinado. Cocínalo a fuego fuerte hasta que esté doradito por fuera y bien jugoso por dentro (unos 5 minutos).
El gran final: Devuelve las verduras a la sartén con el pollo, mezcla todo bien durante un par de minutos para que se junten los jugos y... ¡listo para rellenar! Calienta las tortillas integrales unos segundos en el microondas o sartén vuelta y vuelta, rellénalas ¡y a disfrutar!